Las primeras marcas de ropa y accesorios, juntas en Internet

En 1998, Anne Marie Richard decidió atender las necesidades laborales de las secretarias ejecutivas y consolidó un emprendimiento millonario con Secretarias & Negocios, que, entre otras cosas, produce una guía especializada. Nueve años después, sintió que no era suficiente y que todas esas secretarias eran también madres, amigas y más.

Para ellas, junto con Corina Marozof, creó EGA, una compañía que logró reunir primeras marcas de indumentaria, belleza y artículos para el hogar en un portal de Internet dirigido a todas las mujeres que “no tienen tiempo para hacer colas y esperar en los comercios”.

“Esta es nuestra biblia”, dice Richard, de 38 años, mientras muestra un catálogo de compras francés. “En Europa o en los Estados Unidos, el modelo de ventas por catálogo e Internet está súper desarrollado, pero en la Argentina todavía no existe ese hábito de compra”, agrega la fundadora del proyecto, que este año facturará más de medio millón de pesos.

Richard y Marozof quieren esparcir ese hábito y reconocen que hoy es su principal barrera, aunque las cifras que manejan van creciendo. Actualmente, el emprendimiento, que aún no cumplió un año, tiene 40.000 usuarios únicos, que en promedio compran tres artículos y navegan por el sitio durante diez minutos.

Las socias se conocieron haciendo negocios. Marozof trabajaba en la empresa de venta directa de ropa Martina di Trento, que le permitió conocer a fondo los patrones de compra de las argentinas. Ese conocimiento lo trasladó al emprendimiento, que empezó a operar a mediados de 2007 con una inversión de US$ 30.000, dinero aportado por un fondo de inversión.

“Las argentinas -dice Marozof- tienen cada vez menos tiempo para ir de compras o estar recorriendo. El portal las ayuda con eso y un gran plus que tienen es que cada producto llega con la bolsa y el ticket de cambio. Entonces, si no les gustó o la persona a la que se lo regalaron lo quiere cambiar, lo pueden hacer sin ningún problema en cada comercio.”

Modelo mayorista
La empresa opera como una tienda multimarca virtual. Compra a precio mayorista y vende a precio minorista, con todas la plataformas de pago disponibles (tarjeta de crédito, RapiPago, etcétera). Además, se hace cargo de la logística a través de un acuerdo con el correo privado DHL. Las entregas en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires pueden tomar hasta 24 horas. Los plazos en el interior varían desde las 48 horas a las principales ciudades hasta los cuatro días en las localidades más pequeñas.

“Es un sistema ideal para el interior, que no siempre tiene acceso a las primeras marcas”, comentan las socias, que sumaron a su proyecto a firmas como L Oréal, Giesso, System Basic, Maybelline, PortSaid, Yagmour, Akiabara y Mancini, entre otras.

El catálogo, confiesan, fue reemplazado por la Red, porque funcionó más como una revista de promoción que como un disparador de ventas. Y el armado del portafolio, que hoy tiene 17 marcas, llevó su tiempo porque las “empresas no están acostumbradas al modelo de negocios”.

“Hay muchas marcas que son renuentes a vincularse con competidores o que tienen miedo a que se pierda el cuidado de la imagen”, detalla Marozof, y agrega: “Por eso lanzamos un modelo complementario con el sitio Web de cada empresa. La compra se hace efectiva por nuestro sistema, pero el cliente ve el catálogo que la marca tiene en su página”.

EGA tiene previsto ampliar su oferta con productos para hombres y niños, y buscará romper la barrera del hábito de compra con algo que resulta “irresistible” para las mujeres: las ofertas. “Hace pocos días hicimos una megaliquidación que nos desbordó con pedidos. Oferta es una palabra mágica y vamos a explotarla con campañas para todas las categorías”, adelanta Richard. “Hoy nuestros precios son los mismos que en los comercios, pero la idea es bajarlos a medida que vayamos logrando más volumen de negocios.”

Fuente | La Nación

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