Una propuesta renovada para los amantes de la alimentación sana

1
712

finca_pilar.jpg

Cuando Pablo Arias Usandivaras ingresó en Finca Pilar como jefe de cultivos, nunca se imaginó que diez años después estaría al frente de la empresa, para reconvertirla y convertirse él mismo en un emprendedor del nuevo milenio.

Usandivaras, de 42 años, dejó los estudios de agronomía para dedicarse de lleno a la compañía que nació a mediados de los noventa para ofrecer al mercado una nueva variedad de hortalizas y adelantarse a la era gourmet.

“Antes, la rúcula y el radicchio no eran utilizados, y sus fundadores hicieron una propuesta diferenciada. Diego Radicella, uno de ellos, hoy sigue conmigo en la compañía”, relató el emprendedor.

El proyecto Finca Pilar creció durante varios años consecutivos. Ingresó en supermercados con su lema de “verdura fresca envasada lista para consumir” y expandió su estructura.

“Al principio, éramos 16 personas y en 1997 nos mudamos a Pilar, donde se construyó la planta de 9000 metros. El campo se mudó a Capilla del Señor y quienes eran mis jefes me mandaron al exterior a capacitarme en el tratamiento de los vegetales después de la cosecha”, recordó Usandivaras.

“En 2001 se volvió a agrandar el emprendimiento y al poco tiempo estalló la crisis. Las ventas cayeron un 55%; las cuentas quedaron en rojo y 50 personas fueron despedidas. Entonces, los socios capitalizaron las empresa con nuevos accionistas que no eran del rubro y todo se desorganizó”, agregó.

En determinado momento, Finca Pilar llegó a tener 7 socios y “terribles problemas”. Hacia 2004, el directorio le ofreció a Usandivaras la gerencia comercial y él aceptó, por lo que dejó a un lado la gerencia de planta.

“Asumí en 2005 y empecé a tirar ideas, pero todo caía en saco roto”, dijo el empresario, y añadió: “A los pocos meses, me enteré de que los accionistas querían vender la compañía. Las deudas eran cada vez más grandes y se estaban matando por las ventas. Me acerqué al presidente y le propuse la venta del proyecto a un único socio.”

Usandivaras ya había pensado en los nuevos dueños: parientes suyos que viven en el exterior y tienen inversiones agrícolas en el país. La junta aceptó la movida y los más de 300.000 dólares que llegaron girados sirvieron para iniciar el saneamiento del grupo.

¿Qué hacer con una empresa desorganizada, que ya tercerizaba los cultivos y cuyo personal estaba totalmente desmotivado? La respuesta que encontró el ex estudiante de agronomía fue “empezar de cero”.

Así, en 2007 se tomó la primera decisión: poner al día los sueldos y retomar los cultivos. “Se vendió Capilla del Señor y encontramos socios para producir en Alsina. Allá, nuestra gente controla todo y podemos asegurar la calidad”, destacó el emprendedor, que, de no haber tenido la posibilidad de comprar la empresa, “habría iniciado un proyecto igual en la vereda de enfrente”.

Chapa y pintura
La propuesta cambió. “Apostamos a los cultivos que teníamos e incorporamos los orgánicos, que vamos a presentar en unos meses con una nueva marca. Va a ser la primera de orgánicos envasados”, subrayó.

Por otro lado, la compañía se tornó más agresiva en términos comerciales: puso la mira en “una propuesta de vida sana” y se firmó una alianza con Disney para promover las verduras en las dietas infantiles.

“También iniciamos una línea de ensaladas listas para canales gourmet y estaciones de servicio, y volvimos con una propuesta masiva para el ámbito gastronómico”, sostuvo el emprendedor. Con la nueva cartera, la empresa triplicó las ventas en menos de un año y este año facturará 11,5 millones de pesos. Entre sus planes, se cuenta el fortalecimiento de las exportaciones a través de alianzas comerciales.

“Firmamos un convenio con una firma israelí e intercambiamos conocimientos. Así, por ejemplo, logramos elevar de 5 a 15 días la vida útil de la albahaca fresca y pudimos exportar a Nueva York. Ahora queremos trasladar los nuevos conocimientos a otros vegetales”, concluyó Usandivaras.

Fuente | La Nación

1 COMENTARIO

  1. Pablo:
    No sabía nada de tu emprendimiento, y sólo te escribo para felicitarte y mandarte un beso, ya que hace años que no nos vemos.
    Dolores

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here