¿Los entornos virtuales y los negocios son compatibles?

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fpicone.jpg Por Federico Picone

Es muy normal que cuando estemos frente a algo nuevo, algunos se asusten de experimentar con eso y otros directamente den por sentado que no tiene futuro. Estas son algunas de las cosas que le pasó a Second Life, un entorno virtual en tres dimensiones que nació en el 2003 de la mano de Linden Lab.

Hace un par de años, algunas empresas reales comenzaron a apostar al cambio y se llevaron un verdadero chasco. La realidad es que las cosas tangibles del mundo real no se venden en el virtual, sino que en esta segunda vida, los verdaderos bienes materiales pasan por autos que vuelan, ropa para vestir a los avatares y otros artilugios dignos de cualquier espía o amante de Matrix.

¿Ahora bien, hay espacio en este universo repleto de personas amantes de los tridimensional para hacer negocios? Por supuesto que sí, uno puede comprar una tierra, cerrar el acceso a cualquier trastornado que ande dando vueltas y utilizarlo solamente para reunirse con otras personas alrededor del globo. ¿Se imagina el poder que puede tener colocar en una misma oficina a un socio brasilero, uno colombiano y uno chileno, reunidos con un nuevo cliente español?

La mensajería instantánea hace esto posible y SL lo lleva a la tercera dimensión, donde todos pueden compartir la misma oficina, escuchar el mismo audio y ver el mismo video, de manera de interactuar tal como si fuera una oficina del mundo real. Esto abre los ojos hacia algo totalmente nuevo que estoy seguro que no todo el mundo verá con buenos ojos ya que suena un poco alocado que un hombre de cuarenta y tantos se siente frente a su computadora, corra un software similar a un videojuego y mueva su avatar para asistir a una oficina real. Lo mismo se decía de Internet cuando nació y sin embargo lo obligó a usted a comenzar a adentrarse en el cyberespacio. Second Life es exactamente lo mismo, si usted quiere utilizarlo como herramienta de ocio se puede y si quiere aprovechar sus bondades para hacer dinero también.

Si analizamos al usuario de Internet de hoy, que nació con un mando de videojuegos en la mano, las posibilidades de que el futuro sea esto son más que probables.

Enlace | Second Life