Análisis de cifras y conceptos sobre el escenario gremial y empresarial

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Jaime RemolinsPor Jaime Remolins

Cuando la Argentina se decidió por un diálogo entre Gobierno, Empresarios y Trabajadores, se encontró con un panorama de fragmentación donde conviven no menos de 3.000 gremios y más de 800 asociaciones y cámaras dirigenciales.

Como ejemplo se ponen en comercio conviven: 281 sindicatos, en educación: 215, en alimentación: 41 y en la industria aceitera: 21.

Por el lado empresarial se detectó la existencia de 826 cámaras o asociaciones. En el sector farmacéutico: 37 cámaras, en el maderero: 31 y en el supermercadista: 17.

Según algunas opiniones, la institucionalidad empresarial fragmentada, no hace más que reflejar lo que los mismos empresarios critican, la fragmentación política y la falta de representatividad.

Otras expresiones dejan al desnudo el individualismo en las conductas en busca del beneficio propio, la ausencia de capacidad técnica en algunas cámaras para evaluar compromisos a largo plazo, la falta de previsibilidad en la economía y la ruptura como modo de resolver las diferencias, son otras de las causas que explican el fenómeno de la atomización en la presentación empresaria, y se constituyen como obstáculos en el camino hacia un pacto económico y social.

En los personal, entiendo que un ejemplo de cohesión lo ejerce plenamente nuestra institución (la Asociación Empresaria de Rosario), dentro del concepto de coordinación institucional, demostrado a través de sus 76 años de existencia y ejercicio gremial-empresario.

Con todo hay, en general, una tendencia a una especie de coordinación institucional o a que el sector más relevante tome la iniciativa de hecho. Sin perjuicio de la representatividad por cada sector, es saludable la coordinación de cúpulas.

Existen, claro está, algunas excepciones, como el llamado “Grupo de los Siete”, conformado por la Sociedad Rural Argentina, la Unión Industrial Argentina, la Cámara Argentina de Comercio, la Cámara de la Construcción, la Bolsa de Comercio, la Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino y la Asociación de Bancos de la Argentina, que implica, ciertamente, un gran esfuerzo de articulación; o la reciente coordinación de la “Mesa de Enlace” del agro que, a pesar de las distintas versiones, buscan una estrategia común.

Las cámaras empresarias en la Argentina son consideradas como Asociaciones Civiles, sin impedimentos para formalizarlas y sin límites en la cantidad de representadas. Se estima que la falta de una Ley Nacional genera un vacío legal, que es el marco ideal para la proliferación de estas entidades que representan sus objetivos y también superponen sus integrantes. Se considera que un 9% de las empresas pertenecen a más de una cámara, en su mayoría compañías multinacionales que “diluyen sus contribuciones” para no fortalecer a ninguna en particular.

En lo gremial conviven en la Argentina unos 3.000 sindicatos, dividido en partes iguales entre aquellos que tienen la personería y los solamente inscriptos. Hay gremios grandes y gremios chicos; pero cuando se discuten convenios colectivos tienen consensos. Se trata de un conglomerado con unidad.

Hay quienes opinan que el hecho de que en el sindicalismo haya más unidad de acción que en el empresariado, genera un desequilibrio político a favor del gremialismo; aún que los sindicatos sean 3.000 y las cámaras 826.