Auge exportador de maquinaria agrícola

1
3102

Pese a la fuerte caída en las ventas por el conflicto por las retenciones móviles, los fabricantes de maquinaria agrícola nunca dejaron de explorar la vía de la exportación, una alternativa que sigue ganando terreno. En 2002, las ventas al exterior del sector sumaban 10 millones de dólares que saltaron a 151 millones en 2007 por un acuerdo del Gobierno con el presidente venezolano Hugo Chávez. Ahora el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria informó que se podrían alcanzar los US$ 350 millones en 2015.

Pauny, la mayor fábrica de tractores nacionales, tiene un plan para crecer en el mercado externo. “Hoy exportamos por el 10 por ciento de la facturación total, con unos cuatro o cinco millones de dólares, pero el plan es incrementar esa participación al 20 por ciento”, comentó José María Bonavía, gerente de comercio exterior.

El principal mercado de exportación de Pauny es Venezuela, pero la empresa también está trabajando fuerte en Bolivia, Paraguay y Ucrania, llevó unidades a Rusia y se prepara para ingresar en Brasil. Además, está negociando con un intermediario la compra de tractores por parte de Cuba. “Se convertiría de esta manera en la primera fábrica argentina de tractores con productos en la isla caribeña”, comentó Bonavía.

Días atrás, durante la Exposición Rural de Palermo, por sus pasillos se comentaba que la firma Vassalli Fabril, la mayor fábrica de cosechadoras nacionales, está negociando un importante contrato para colocar sus máquinas en Europa.

A todo esto, cuatro empresas argentinas están tratando por estas horas de venderle a Venezuela un proyecto de una fábrica llave en mano. Las firmas son Yomel, Chalero, Mega y Pulqui. “Nosotros les armamos el proyecto y la haríamos producir en función de lo que necesiten”, dijo a LA NACION Jorge Médica, presidente de Yomel. Otra empresa, Ombú, ya instaló en Venezuela una planta propia.

Crecer en el exterior
Por su parte, Brasil despierta cada vez más expectativas. Yomel acaba de sellar una alianza industrial con Stara, uno de los diez mayores fabricantes de maquinaria del vecino país con una facturación de US$ 150 millones.

En Metalfor, por ejemplo, el directivo Rafael Tosco dijo que la planta de pulverizadoras que abrió allí hace unos años le ha permitido a la empresa hacer frente a la crisis de los últimos meses.

Pla, otra empresa fabricante de pulverizadoras y sembradoras, también abrió hace unos años una planta en Brasil. Y ahora vendiendo a Europa del Este.

En la Rural, Alberto Gaviglio, dueño de Akron, contaba que contra los 200 equipos de 2007 este año espera exportar 430, entre embolsadoras, tolvas y extractores de grano.

Por su parte, Sebastián Martínez, de Martínez & Staneck, empresa de Tandil que acaba de invertir $ 1,5 millones en una nueva planta, decía que la compañía participa de eventos en México y Costa Rica, entre otros destinos.

Fuente | La Nación