Barras gastronómicas, una opción para empresas sin cocina

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Tres amigos pensaron en aquellas empresas que no tenían espacio para cocinas, pero que, aun así, querían ofrecerles un espacio gastronómico a sus empleados. Crearon Pimento, un proyecto que, en su primer trimestre de vida, facturó más de 300.000 pesos y ambiciona con superar el primer millón este año.

Martín Grandjean, Manuel Dianda y Martín Heitz, amigos de toda la vida, se asociaron en septiembre del año pasado para poner en marcha la compañía. “Yo tenía Simple Food, una empresa de alimentos supercongelados y ellos querían distribuirlos. Nos pusimos a hablar del mercado y vimos que, para las empresas, tener un comedor con cocina implicaba muchos empleados y espacio disponible”, recordó Grandjean, que tiene 28 años, al igual que sus compañeros.

Tras reconocer ese mercado, el trío armó una propuesta de barras y otra de soluciones gastronómicas, luego de desembolsar 30.000 dólares, que fueron destinados a la compra de electrodomésticos, infraestructura y mercadería.

Modelo de negocio
“Las barras se instalan en espacios pequeños y no necesitan cocina. Nosotros tenemos los proveedores y sólo le pedimos al cliente que nos dé un pequeño lugar. Ahí nos instalamos con nuestros equipos y ofrecemos un plato del día caliente, minutas, cafetería, bebidas y la variedad de quiosco”, explicó Dianda, ingeniero industrial.

“Las soluciones gastronómicas están apuntadas a eventos como comidas de fin de año o coffee breaks . Antes, las compañías para esto tenían que llamar a diferentes proveedores; nosotros damos una solución única”, añadió Heitz, que estudió administración de empresas.

Según Grandjean, las barras son una solución “diferente”, que le permite a la empresa “ofrecer un beneficio a los empleados, porque los productos están un 10 por ciento más baratos que en la calle. Además, la empresa no tiene que contratar empleados, porque Pimento se hace cargo de todo”.

“Tenemos tecnología que nos permite prescindir de cocinas o gas. Adaptamos y montamos la estructura a los espacios cedidos por las empresas y, gracias a nuestros arquitectos, utilizamos el espacio en forma funcional y eficiente”, dijo.

El trío -que trabaja con marcas como Coca-Cola, Chisap, Mondo Frizzatta, Pillsbury y Macchiato- se alzó con un contrato de uno de los mayores call centers de la Argentina, que pertenece a un grupo de comunicaciones español.

“Tenemos cuatro sedes, dos en la Capital, una en Martínez y otra en Mar del Plata. Vamos a llegar a Montevideo. Hoy atendemos 3200 personas”, dijo Grandjean.

La empresa sumó otros tres clientes, con quienes firmará los contratos en los próximos 15 días. “Vamos a estar inaugurando cuatro barras nuevas entre el 15 de marzo y el 15 de junio”, anticiparon los socios.

Actualmente, el trío está preparando una plataforma tecnológica para crear una suerte de ” Officenet [empresa de venta de artículos para oficina por Internet] gastronómica, que estará operativa en marzo”.

Objetivos
“Uno de nuestros planes es expandir el modelo de barras. Queremos llegar a noviembre con 10 barras operativas”, dijo Dianda.

“También queremos estandarizar el negocio. Estamos con ese proceso para poder reproducirlo más rápidamente y así reducir el tiempo de capacitación de los empleados y de instalación”, añadió.

Según los socios, lo más difícil del negocio fue “lograr los acuerdos con los proveedores y montar la estructura”.

“También fue complicado que se entendiera el tipo de negocios que ofrecíamos. Nuestros clientes no tienen que poner nada de plata. Vamos, nos acomodamos, estamos ahí el tiempo que el cliente lo pida, por lo general es todo el día, y no cambiamos nada de la empresa. Si mañana nos tenemos que ir, levantamos en poco tiempo y no dejamos marca”, afirmó Dianda.

Dianda está a cargo del área de administración y finanzas de la empresa. Grandjean, abogado, se encarga del área comercial, y Heitz, del aspecto operativo. “Nos complementamos bien”, dicen.

Fuente | La Nación