Compras a cielo abierto, una opción consolidada

0
1557

Federación de Centros Comerciales a Cielo Abierto de Rosario.
Diez años después de su puesta en marcha oficial, los Centros Comerciales a Cielo Abierto (CCCA) de todo el país supieron encontrar un perfil propio de oferta de productos y servicios dentro de un contexto general de fuerte alza del consumo por parte de capas muy amplias de la población. Con una década de vida encima, la apuesta pasa por renovarse, encontrar nuevas formas de insersión comercial y ofrecer cada vez más y mejores servicios a los consumidores de las ciudades, según se debatió en el X Foro Ciudad y Comercio “Alianzas competitivas animar-innovar-cautivar” organizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came).

El encuentro congregó a referentes de todo el país y contó con una delegación de representantes de varios CCCA de Rosario motorizados a través de la Asociación Empresaria local (AER). “El saldo de nuestra participación es claramente positivo, tuvimos la oportunidad de interactuar con comerciantes de CCCA del extranjero y de nuestro país, acceder al diálogo e intercambio con gerentes de España y compartir experiencias con comerciantes de nuestro país que participan muy activamente en esos espacios”, aseguró Carlos Battyán, gerente de los CCCA de Rosario. En el debe, todos los expositores coincidieron en señalar a la venta ilegal como el mayor problema a solucionar: “la venta ilegal en la vía pública con voluntad política se soluciona, pero todos miran para el costado, es un flagelo que crece a pasos agigantados”, repitieron los principales referentes de la Came.

Remedio anticrisis. La idea de darle vida a los antiguos núcleos comerciales de las zonas urbanas, desplazados por la llegada de los shoppings y las grandes superficies durante los años 90, comenzó a gestarse ya sobre el final del segundo mandato de Carlos Menem, cuando a las altas tasas de desempleo y al creciente número de ciudadanos en situación de pobreza se le sumó un proceso recesivo que se instalaría para quedarse por varios años en la Argentina.

Desde la Asociación Empresaria de Rosario (AER) olfatearon el cambio de escenario y comenzaron a orquestar la puesta en marcha de este tipo de emprendimientos, antes incluso de que terminara esa década, aunque el inicio formal llegó diez años atrás con la realización del I Foro Ciudad y Comercio organizado desde Came.

Así lo recordó Osvaldo Cornide, el presidente de la entidad, quien repasó los acontecimientos que se encadenaron desde el origen de los Centros Comerciales a Cielo Abierto, y la importancia del empuje que se les dio desde las organizaciones empresariales. “En 2002 estaba muerto el comercio, de hecho, en la calle Florida (Buenos Aires) había entre 60 y 70 locales desocupados, lo mismo ocurría en las principales calles de las ciudades argentinas”, recordó el dirigente nacional.

Ante ese panorama, desde el Foro se introdujo la idea de fomentar los CCCA para estimular una reactivación de la actividad comercial. “Insistimos y por eso hubo casi mil dirigentes de cámaras y centros comerciales asistiendo a ese primer foro, pero no fue sólo eso, fuimos firmando convenios por ese tema con el Banco Interamericano de Desarrollo y convocamos a la gente para mejorar las calles, unificar descuentos, tarjetas, acuerdos, y todo lo relacionado con el desarrollo de estas propuestas comerciales”, dijo Cornide. Por su parte, rememoró la “impresionante movilización” lograda en el pico de la crisis, y explicó que ante “esa posibilidad esperanzadora” la gente concurría porque intuía que “se despertaba una actividad dormida”.

Con el tiempo, los cambios de gobierno y el pasaje de la peor crisis de la historia contemporánea a uno de los períodos de bonanza más sostenidos de la historia del país llevó a que la iniciativa motorizada por la Came llegara a plasmarse en más de 80 ciudades, y en otros 200 lugares más germina la idea a través de un proyecto que —en palabras de su titular— “movilizó a todo el sector comercial”.

Hoy la realidad es diferente desde los números macroeconómicos. En ese sentido, Cornide destacó la importancia de la presencia en el encuentro del secretario de Industria y Comercio de la Nación, Eduardo Bianchi, y remarcó que el desarrollo de la industria y del comercio en Argentina tienen “una relación directa”.

Bianchi coincidió y agregó que “las políticas de este gobierno no son las que han llevado al mundo a la crisis, por el contrario, se basaron en la creación de empleo”, tras lo cual agregó que a partir de las decisiones implementadas desde 2003 en adelante la Argentina tuvo un crecimiento “altísimo” que se acompañó con bajas en las tasas de desempleo y de pobreza e indigencia. “Hemos obtenido lo contrario a lo sucedido en los años 90”, recordó, para asegurar luego que para la administración de Cristina Fernández de Kirchner”la mejor política social es la de generar empleo”.

El modelo español. Los que trabajan o forman parte de algunos de los CCCA rosarinos destacaron que el modelo a seguir en este tipo de desarrollos y puestas en valor de los espacios comerciales urbanos es el español, que se convirtieron en referentes en la materia para América latina y el país.

Rafael Prado, presidente de la Asociación de Comerciantes de Málaga (España) destacó que gracias a la “visión” que tanto el Estado como los empresarios tuvieron para remozar una de las más tradicionales calles peatonales de esa ciudad, los efectos de la dura crisis que golpea a España se sienten “muchísimo menos” que en otras áreas.

Entre los cambios efectuados se contabilizan revalorización de los inmuebles del casco hstórico, la rehabilitación de una vieja calle y la vuelta de la actividad comercial al antiguo centro, obras que estuvieron acompañadas por algunos aportes en infraestructura muy importantes como la apertura del nuevo Museo Picasso, la llegada del tren rápido AVE y la remodelación del aeropuerto.

“Todo eso dinamizó al sector privado, que acaparó inmuebles en el casco histórico, y además el Estado vio el éxito de la rehabilitación y lo siguió haciendo”, subrayó Prado.

Pero el envión se cortó con la llegada de “la cosa”, tal el nombre que le dieron en esa parte de España a la crisis financiera, económica, política y social que sacude con diferente intensidad a casi todas las naciones europeas, y que desparrama problemas en todas las ramas de actividad.

“La crisis tiene consecuencias porque hubo recortes drásticos de créditos, quedaron muchos edificios privados deshabitados, se frenó la obra pública y las ayudas, y las ventas en general cayeron hasta un 50% en promedio”, dijoel empresario español. Lo interesante es que las ventas en la hostelería se resintieron menos, alrededor de un 30%, ya que —según estimó el empresario— el dinamismo del centro comercial sirvió para atemperar el impacto de la crisis, gracias a las obras previas.

En un listado de lo bueno y lo malo que la puesta en valor del antiguo casco histórico malagueño dejó, Prado destacó que una mayor peatonalización acompañada por menos lugar para estacionar, un lujo cada vez más caro que se traduce en la circulación de excesivas motos y un dificultoso acceso del transporte público. A esto le agregó los problemas de recolección de la basura y de la carga y descarga de mercadería.

Lo interesante es que las ventas en la hostelería se resintieron menos, alrededor de un 30%, ya que —según estimó el empresario— el dinamismo del centro comercial sirvió para atemperar el impacto de la crisis, gracias a las obras previas.

En un listado de lo bueno y lo malo que la puesta en valor del antiguo casco histórico malagueño dejó, Prado destacó que una mayor peatonalización acompañada por menos lugar para estacionar, un lujo cada vez más caro que se traduce en la circulación de excesivas motos y un dificultoso acceso del transporte público. A esto le agregó los problemas de recolección de la basura y de la carga y descarga de mercadería.

Por el lado positivo, rescató que hubiera “menos autos y más paseantes”, una mayor inversión privada, un alza en el precio de los inmuebles históricos, mejora de fachadas y proliferación de actividades en la calle como ferias, etcétcera. “Tenemos que ser capaces de inventar noticias”, subrayó.

A la hora de compartir algunas claves para garantizar un buen funcionamiento del CCCA, aseguró que para eso “debe ser gestionado por un profesional” que tenga a su cargo las tareas de promoción constante, la relación con el Estado, con los vecinos, y la comunicación de acciones a los empresarios.

Por su lado María Concepción Aguirre Villamar, presidenta de la Asociación de Centros Comerciales a Cielo Abierto GasteizON de Vitoria, resaltó la importancia del asociativismo como camino para realzar un centro antiguo venido a menos por la transformaciones urbanas de los últimos años.

“Vitoria es una ciudad verde y amable, hubo un plan para la recuperación de locales en el centro antiguo para contrarrestar una tendencia de los últimos años marcada por la pérdida de cantidad de establecimientos, el aumento de la superficie de venta bajo la forma de grandes superficies y una baja en la densidad comercial”, dijo.

Así fue que, por iniciativa gubernamental, se contrató un gerente urbano con la idea de fomentar el asociativismo en el casco medieval a través de la búsqueda de una imagen y marca única que terminó siendo “GasteizON”. Según explicó se trata de “un asociativismo proactivo con gestión global de todo el comercio que resalta la importancia de un equipo técnico profesional, es algo que hay que ver como una inversión, ya que hay muchas ventajas en tener a un interlocutor formal ante el Estado y el resto de las entidades”, dijo.

La pata rosarina. “El encuentro no sólo reunió a referentes de todo el país, sino que contó con la presencia de exponentes del éxito del desarrollo de los Centros Comerciales a Cielo Abierto en Europa, con lo cual la presencia de los referentes de los comercios de Rosario fue muy importante porque acentúa el trabajo que, a través de la AER se viene realizando desde hace más de una década para la sensibilización de los mismos y su desarrollo”, expresó Elías Soso, vicepresidente de Came y titular de la AER.

Soso agregó que dichos referentes “supieron del encuentro gracias a la labor de gerenciamiento que, desde la AER, se está realizando, y la respuesta afirmativa para la concurrencia fue el resultado del trabajo continuo de asistencia y reuniones constantes en la entidad”.

Para Carlos Battyán, la reunión sirvió para verificar que “más allá de errores y aciertos”, están andando un camino por el que los referentes extranjeros ya han transitado: “sus consejos y comentarios nos permitirán evitar algunas situaciones adversas, mientras que sus experiencias exitosas nos permiten tomar ejemplos de los que podremos adaptar modelos que se ajustarán a nuestra cultura e idiosincracia”.

En Rosario, algunas zonas urbanas ganaron vida propia concentrando un gran movimiento de servicios, tiendas y locales comerciales. Como resultado, pueden plantearse distintos paseos de compras entre las calles de la ciudad.

Una de las más conocidas es el Paseo de las Carretas, que comprende todas las calles entre Corrientes y Oroño del 700 al 800, y que tomó su nombre del uso que antiguamente se daba al terreno donde hoy se encuentra la plaza San Martín, la cual servía como mercado y lugar de descarga para las carretas que entraban y salían de Rosario con rumbo a otras localidades, especialmente del Litoral.

La tradicional peatonal Córdoba, que va de Laprida a Paraguay, es el corazón bancario y comercial de la ciudad. La peatonal San Martín concentra también entidades bancarias y luego, cruzando la esquina de Córdoba, se hace comercial.

Por su parte, calle San Luis es un polo comercial de carácter popular y gran movimiento, que durante años albergó un mix de culturas que concentraban allí sus negocios. En la actualidad, es un paseo de compras completo donde prima la venta por mayor, además del comercio minorista. Ya en los barrios, se destaca el CCCA de Sunchales (Pichincha), donde se encuentra el mercado de antigüedades Feria Retro “La Huella” que congrega cada domingo más de 150 puestos que ofrecen antigüedades y objetos del pasado y de la vida cotidiana de los rosarinos.

La zona de Echesortu, que se despliega por calle Mendoza desde el 3100 hasta el 4300, tiene un área comercial a lo largo de diez cuadras llamada formalmente Paseo Echesortu.

También forman parte del enjambre de emprendimientos el CCCA de Empalme Graneros (Juan José Paso del 6200 al 5400); Alberdi (avenida Alberdi del 200 al 1000); Fisherton (Córdoba del 7700 al 8800); Paseo Belgrano (Mendoza del 5900 del 6600); San Martín Sur (San Martín del 2800 al 3500); Ayacucho (Ayacucho del 5100 al 6300 / Arijón del 200 al 500); Caferatta (Caferatta del 200 al 600); Paseo Mendoza (Mendoza del 5100 del 5800); Paseo Tribunales; y Paseo Pellegrini (desde Dorrego hasta Buenos Aires).

Asimismo, la Municipalidad cuenta con un Programa de Centros Comerciales a Cielo Abierto cuyos objetivos apuntan a fortalecer la competitividad y eficiencia del comercio minorista “promoviendo una cultura emprendedora, innovadora y creativa logrando la calidad del servicio al cliente y una mayor integración asociativa entre todos los actores públicos y privados”.

Entre las principales actividades aparecen los encuentros e intercambios de experiencias tanto a nivel local como nacional, con la idea de fomentar los contactos permanentes con las cámaras de comercio, las asociaciones de comerciantes y otras instituciones; los cursos de capacitación; el diseño de una página web; y la asistencia técnica para la tramitación y sustanciación de la personería jurídica de los Centros Comerciales a Cielo Abierto.

Fuente: La Capital