Con los secretos de la comida oriental

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Ming fue su maestro. Golpeó a su puerta hace años para aprender los secretos de la comida china cuando los restaurantes típicos casi no existían en el país. Luego se apoyó en otro cocinero chino para crear su propia cadena, Yoko’s, que fusionó el menú con la gastronomía japonesa. Hoy tiene cinco locales y está a poco de desarrollar franquicias.

La ex aprendiz de cocina oriental es Victoria Escuder, de 39 años, una pionera del sector que supo conquistar a famosos y fanáticos de la gastronomía asiática con sus locales, que facturan 300.000 pesos cada uno todos los meses. “Me encanta la comida oriental y hace diez años no había nada acá. Cuando nos mudamos a Pilar con mi marido decidí abrir un delivery, que fue nuestro primer local. Nadie enseñaba esta cocina, así que me metí en el restaurante de Ming, que me dejaba encerrada cuando iba a repartir el delivery en su bicicleta”, recordó.

“De él aprendí los verdaderos secretos de la cocina oriental. Después conseguí otro cocinero chino a través de un contacto, que fue el primer chef de Yoko´s. No sabía nada de español, así que nos comunicábamos con un diccionario”, agregó. El local de delivery, en Torres del Sol, demandó 40.000 dólares, que Escuder reunió con su marido y su negocio de camas solares.

Al poco tiempo incorporó dos locales aledaños y se abrió el restaurante (en los comienzos operó como Dragón Rojo y luego cambió su nombre). Ella siguió acumulando cursos de cocina oriental en el país y en el exterior, en ciudades como Miami. “Cuando agrandamos el local de Pilar sumamos también la barra de sushi. Me pareció la fusión perfecta pensándolo como comensal”, dijo.

Según Escuder, la compañía pegó un salto en 2004, cuando abrió su segundo local en Las Cañitas. Luego incorporó otros locales más en Pilar y Palermo. Todos los locales de la marca son propios.

“Yo soy muy celosa de lo que hago. Esta cocina tiene secretos y cuidados que para mí son importantes y por eso demoré tanto la franquicia. Mi marido me convenció y a mediados de año abriremos una en San Isidro. Investigué bien a los franquiciados y me reservo el secreto de la vinagreta del arroz del sushi, porque todos los bidones saldrán de nuestro local principal de Yoko´s”, dijo la emprendedora.

Entre los planes de Yoko´s, aparecen otras franquicias, pero nada masivo. Su fundadora considera que eso le haría perder calidad. “No quiero caer en lo que cayeron muchos de mis competidores. Yo voy a seguir cuidando la imagen de la marca y la cantidad de salmón que le ponemos al sushi. Todo está en el gramaje”, dijo.

Por otro lado, al referirse a la competencia, añadió: “Hay que mantenerse en el tiempo. Yo doy el mismo producto hace casi diez años y eso refleja calidad”.

Fuente | La Nación