El impacto de la incertidumbre

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Elías Soso habla sobre la economía argentina del 2012.
Para empresarios, profesionales y autoridades, gran parte del impacto local de la desaceleración de la economía nacional se debe a “la incertidumbre que hay en torno al rumbo” que adoptará el país en el corto plazo tras años de crecimiento sostenido.

“No es un problema de falta de plata, hay mucha inquietud, cierto temor en los consumidores”, graficó el presidente de la Asociación Empresaria de Rosario, Elías Soso.

Una mirada similar aportó la secretaria de Hacienda, Verónica Irízar. “Lo que hay es un contexto inflacionario, un escenario internacional inestable y, ante las restricciones en el sector cambiario, hay personas que se vuelcan al consumo para no perder poder de compra con sus ingresos y otras que son más cautas”, resumió, tras lo cual aseguró que en la ciudad, según los datos propios de la comuna “la caída de la actividad no se siente tanto”.

Desde la provincia, los números que se manejan son más complicados. Días atrás, el subsecretario de Ingresos Públicos de Santa Fe, Sergio Beccari, informó que los recursos propios de abril habían bajado un 3 por ciento respecto de marzo, y los nacionales, un 4 por ciento. El funcionario advirtió que abril tuvo demasiados días feriados, pero reconoció que ya se sienten los efectos de las restricciones a las importaciones y otras limitaciones.

El secretario de Finanzas, Carlos Fernández, fue más categórico. “La economía nacional se viene desacelerando en forma muy clara en los últimos meses. Para nosotros, esto es una clarísima señal de alerta”, sostuvo el funcionario.

Menos salidas y más habitaciones libres
El sector hotelero gastronómico fue de lo más dinámico en la última década en Rosario. No sólo hubo un crecimiento exponencial de la oferta en el rubro, sino que además las ventas tuvieron un notable desempeño en bares, restaurantes y hospedajes. “Pero en los últimos meses el panorama cambió y existe preocupación entre los empresarios”, advirtió Carlos Mellano, presidente de la Asociación Hotelero Gastronómica de Rosario.

La caída en las ventas de bares y restaurantes que funcionan en la ciudad fue en el primer cuatrimestre de 2012, respecto al mismo período del año pasado, de entre el 10 y el 12 por ciento. Mellano atribuyó el fenómeno a la desaceleración económica general y a que “la gente en ese contexto fija prioridades, primero come en su casa, se viste, asegura su salud y recién después sale a divertirse”.

El titular de la entidad hotelera y gastronómica aclaró que “el porcentaje de disminución de la rentabilidad es mayor ya que a la caída en las ventas hay que sumarle la inflación que no se puede trasladar íntegramente al cliente porque si no el consumo bajaría mucho más”.

La rama hotelera no la pasó mejor en los primeros meses del año. Allí la retracción fue del 13 por ciento en comparación con 2011. “Y en mayo el panorama se profundizó con menores consultas y reservas del sector corporativo e incluso durante los fines de semana largo tampoco fue plena la ocupación”, precisó el referente empresarial.

Mellano recordó también que el sector “tiene una alta presión impositiva lo que complica aún más la estructura de costos en un escenario de fuerte competencia por la superoferta existente”.
El ruido político afecta al comercio

“Esta vez, a diferencia de otros momentos históricos, la política está generando ruido en la economía y eso se siente en las ventas de los comercios de la ciudad”, reconoció Elías Soso, presidente de la Asociación Empresaria de Rosario.

El histórico referente empresarial destacó que la sensación que existe en el sector “no es que falta plata, sino que la gente está confundida y por eso se paralizó todo un poco. Faltan definirse muchas paritarias y eso seca un poco la plaza. Con lo cual, si había una proyección de crecer entre 3 y 5 por ciento en todo el año, tal vez haya que pensar en un 2012 sin crecimiento económico”, alertó.

La construcción ya expulsa mano de obra
Desde 2003, la construcción vivió un verdadero boom en su nivel de actividad en Rosario con récords en los metros cuadrados construidos y los permisos de edificación tramitados. Los primeros meses del año en curso están mostrando otro escenario. ”Es difícil determinar con cifras concretas la caída que hubo pero hay un dato que es incontrastable, hay más oferta laboral ya que el sector ya no absorbe la misma cantidad de obra y al no retenerla la expulsa. Lo que a comienzos de año fue una desaceleración del nivel de actividad en los últimos dos meses se ubicó ya en un escenario de retracción”, sintetizó Ricardo Griot, presidente de la delegación Rosario de la Cámara Argentina de la Construcción.

El empresario agregó que “la obra pública tampoco ayuda ya que hay atrasos en los pagos a los adjudicatarios privados de parte de los distintos niveles del Estado y esto implica que se demoren muchos trabajos que estaban proyectados”.

De todos modos, Griot se mostró confiado en una pronta reactivación del sector y reconoció que “la intensidad que tuvo el rubro durante estos últimos años en la región era difícil de sostener sin altibajos”.

Se enfrió el sector inmobiliario
“El sector inmobiliario es un mercado sensible que, ante cierta desconfianza en el rumbo económico, se retrae. Y eso fue lo que pasó a fines de 2011 y principios de 2012”, señaló Alejandro Juri, integrante de la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario (Cadeiros), quien igualmente notó cierto repunte en el segundo trimestre del año.

Juri focalizó los mayores inconvenientes en las propiedades cuyos valores giran en torno a los 200 mil dólares. “Tanto en el sector ABC1 como el de monoambientes y departamentos de un dormitorio la caída se sintió menos que en la gama de sectores medios altos”, precisó el operador quien destacó que las nuevas unidades “en su mayoría están totalmente pesificadas”.

Respecto a los alquileres, Juri mencionó que los residenciales “tuvieron un buen comienzo de temporada, algo tardío por las dudas de fines de 2011, pero se perfila un buen año”. En cuanto al sector comercial, admitió que hay “algún impacto por la caída de la actividad económica y eso se nota recorriendo el área central y viendo los carteles de oferta de inmuebles, algo que no se da tan frecuentemente en esa zona de Rosario”.

La obra pública se retrasa en la ciudad
Los números del sector público municipal son más alentadores que los guarismos que muestran distintos actores privados. Al menos los indicadores propios, porque “los giros coparticipables fundamentalmente de la Nación han tenido una disminución importante. Si a los valores nominales se les descuenta la inflación, el número es mucho más exiguo”, enfatizó Verónica Irízar, secretaria de Hacienda municipal.

En ese marco, la funcionaria alertó sobre posibles retrasos en los plazos de la obra pública en la ciudad financiada a través de distintas fuentes estatales, en especial desde la provincia y el gobierno nacional.

No obstante ello, Irízar apuntó que la desaceleración de la actividad económica que se percibe a nivel nacional “se ve algo atenuada en Rosario a raíz del consumo en grandes centros comerciales y en locales de electrodomésticos”. A raíz de ese fenómeno, el municipio tuvo en el primer cuatrimestre de 2012 un crecimiento interanual de la recaudación del derecho de registro e inspección (Drei) en torno al 40 por ciento. Si a esa cantidad se le descuentan unos 25 puntos de inflación, hay un 15 por ciento de incremento en el volumen de ventas.

Fuente: La Capital