El negocio de proveer bebidas a la medida de cada fiesta

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? “Yo hago el trabajo que a nadie le gusta hacer cuando tiene una reunión o una fiesta”, se ufana Martín Delsoglio. La idea que devino en próspero negocio fue abastecer de bebidas a sus clientes. “Nadie quiere ir al supermercado, decidir cuánto vino y cuánta cerveza, si champagne o fernet, acarrear las botellas, llenar la heladera…”, enumera Delsoglio. “El negocio no pasa por reinventar la rueda, sino hacer simple lo que quiere la gente.”

La oferta de Coolers and Drinks se diferencia en que, además del clásico delivery de bebidas, ofrece un servicio llamado frigobar. Consiste en enviar un freezer a la casa del cliente con bebidas seleccionadas de acuerdo con el evento que se va a celebrar.

El cliente sólo paga lo que consume, y al día siguiente Delsoglio y su gente se llevan el freezer, las bebidas que sobraron y hasta las botellas vacías. También ofrecen servicios de barras, con barman incluido. Y lanzaron un servicio para chicos, compuesto por gaseosas, jugos, helados y yogur para fiestas infantiles y escolares.

Años de trabajo en empresas de consumo masivo como Coca Cola y Quilmes, además de sus estudios de marketing, hacen que Delsoglio conozca al dedillo qué es lo que se va a consumir en una fiesta.

“Cuando nos contratan hacemos una encuesta para saber qué se está festejando, porque no es lo mismo un cumpleaños de 40, que una despedida de soltero o un bautismo un domingo al mediodía”, dice Delsoglio. Y cuenta algunos secretos: si hay animación o karaoke , eso dispara el consumo de bebidas alcohólicas, porque la gente se desinhibe. Si lo que se festeja es el cumpleaños de quince de la hija mayor, seguro que el padre y los tíos tomarán más de la cuenta. Por lo general, nadie toma más de un litro y medio de alcohol.

“La bebida es una commodity : lo único importante es que no falte aquello que la gente quiere tomar, y esté a tiempo y con la temperatura justa”, explica.

Coolers and Drinks también abastece eventos de empresas, de embajadas (como la de Austria) o la Biblioteca Nacional. También provee bebidas en fiestas universitarias y en el tercer tiempo de los partidos de rugby, ambiente que Delsoglio conoce de cerca por haber jugado en el club Obras Sanitarias.

Trayectoria

Delsoglio tiene una licenciatura en marketing por la Universidad de Salta. Su vida profesional se desarrolló en Coca Cola, Massalin y en Cervecería Quilmes, donde se desempeñó desde 2000 hasta 2006.

Hace dos años, decidió dejar su trabajo como gerente regional de la cervecería y lanzarse a hacer su propia empresa. Empezó alquilando un depósito en Villa Urquiza, y con una camioneta y dos motos hacían las primeras entregas. “Yo mismo manejaba, entregué mil pedidos, los tengo contados”, se ríe, y cuenta que ese primer depósito fue su mayor error estratégico.

“Pensaba que el negocio era abastecer la demanda geográficamente. Pero Villa Urquiza quedaba muy lejos de la demanda, que se concentra en Palermo, Caballito, Barrio Norte y Recoleta”, cuenta. Subsanó el error cargando freezers con bebidas en la camioneta. “Salíamos con la camioneta y con dos motos, estacionábamos cerca de Palermo, y a medida que recibíamos los llamados, mandábamos el delivery para que llegara a tiempo.”

Coolers and Drinks facturó casi 310.000 pesos en el último año: la mayor parte se debe al reparto a domicilio, que reportó 210.000 pesos anuales. El servicio de frigobar generó 65.000 pesos y las barras, que alquila con barman incluido, alrededor de 32.000 pesos.

Alquila dos locales en los lugares de mayor demanda (Palermo y Caballito), y para el delivery llama a una agencia que le provee entre diez y doce motos por fin de semana. “Hay que tener cuidado, porque con cabeza de gerente podés fundir hasta un quiosco”, ríe. “El negocio está en seguir a mis clientes a donde vayan”, concluye.

Fuente | La Nación?