Olimpíadas 2016: la alegría es brasileña pero también argentina

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El desembarco de los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro rápidamente generó mensajes de felicitaciones de todos los presidentes sudamericanos para su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva.

“El logro brasileño trajo alegría a toda la región. Se trata de la alegría de saber que algo bueno ligarán los vecinos por el esfuerzo en inversiones y planificación y, claro está, por los beneficios que este evento representará para la mayor economía del subcontinente”.

Si bien varios estudios coinciden en que no siempre los resultados económicos que obtienen los países que hospedan a la magna cita del deporte mundial son positivos, también se puede señalar que para el caso de una ciudad como Río de Janeiro y de un país como Brasil, hay que esperar “importantes beneficios”.

Y Argentina tiene porqué sentirse esperanzado, ya que tales ganancias “sin duda redundarán en mayores flujos en el comercio del hermano mayor del Mercosur con sus principales socios”, destacó el documento.

El presupuesto proyectado para las inversiones necesarias en Brasil y la organización del evento alcanza los u$s11.000 millones en gastos y se espera que el impacto positivo en la economía del gigante suramericano sea de unos u$s51.100 millones.

El impacto en la Argentina
“Los sectores productivos argentinos que podrían ver un incremento en el flujo de sus ventas a Brasil son los más relacionados con la construcción y el transporte urbano”, destacaron desde abeceb.com.

“Se trata de autos y autopartes; plásticos y sus manufacturas; productos químicos; cauchos y sus derivados; manufacturas y fundición de hierro o de acero; papel y cartón; yeso, cemento, amianto mica o materias análogas; aluminios y sus manufacturas y; vehículos y materiales para vías férreas y sus partes”, enumeraron desde la consultora.

En total, estos rubros representan un 47% de las ventas al país vecino.

¿Cuándo es rentable ser la sede olímpica?
Según el documento, al comparar los efectos económicos que los juegos han tenido en las diversas ciudades y países que los han alojado, se puede notar que los realmente beneficiados son los países de menor desarrollo al momento de ser designados como sede.

“Los beneficios en estos casos van más allá de un mero saldo positivo a la hora de calcular los gastos y los ingresos”, detalló el informe.

Para ejemplificar este punto, los especialistas de abeceb.com recordaron lo sucedido en Barcelona, donde los Juegos Olímpicos de 1992 dejaron un saldo a favor de casi u$s43 millones. “Una cifra bastante magra si se compara con los u$s4.500 millones que le dejaron Seúl los juegos de 1988, con los u$s6.500 millones que ganó Atlanta en 1996, con los u$s1.500 millones que obtuvo Sydney y con los extraordinarios u$s17.000 millones que le quedaron a Atenas”, compararon.

Sin embargo, aclararon que los puestos de trabajo que generó el evento deportivo en Barcelona llegaron hasta las casi 297.000 empleos.

“La proyección de una escuela de negocios de San Pablo, hecha para el Ministerio de Deportes de Brasil, indica que los juegos podrían genera unos 120.000 empleos nuevos por año desde 2010 hasta 2016. En total sería unos 720.000 puestos de trabajo”, concluyeron.

Fuente | iProfesional