Perros contentos con juguetes, cumpleaños, ropa y accesorios

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Llegaron los invitados al jardín. Un caricaturista comenzó a retratar la fiesta, las galletitas empezaron a circular y quedó poco margen para la duda: el cumpleañero estaba feliz, movía la cola sin cesar.

El perro homenajeado quedó conforme con los servicios de Laboutique.guau (www.laboutique-guau.com), la empresa que Cecilia Giordano creó este año para que “los perros y sus dueños puedan encontrar productos y servicios exclusivos”, desde juguetes importados hasta muebles hechos a medida, que coincidan con la decoración del hogar.

Giordano, de 33 años, es la directora administrativa de Staff Médico, empresa creada por su padre. De chica estableció una relación especial con los perros, pero descartó la veterinaria porque no se consideró capaz de enfrentar las situaciones delicadas. “El mandato paterno siempre fue fuerte y sabía que iba a trabajar en la empresa familiar. Estudié relaciones públicas y me metí. Cuando cumplí 30 tuve un quiebre y me di cuenta de que necesitaba probarme que era capaz de hacer algo por mi cuenta”, recuerda la empresaria.

“Ahí pensé que mi proyecto tenía que estar relacionado con algo que yo amara, y los perros aparecieron de inmediato en mi cabeza”, agrega Giordano, cuya familia canina está formada por cuatro perros de la calle. Tras una investigación de mercado, vislumbró que “los pet shops del país tenían productos estándar y había que salir de lo común con artículos y servicios”.

También notó que los portales del exterior estaban focalizados en “ropa y juguetes”, y decidió ampliar el portafolio con “libros y servicios, como el festejo de cumpleaños”. La inversión inicial de Laboutique.guau fue de 30.000 pesos y actualmente mantiene una facturación mensual de $ 17.000. El capital semilla se destinó, en parte, al desarrollo de proveedores locales, que trasladaron sus creaciones para humanos al reino canino.

Giordano reclutó caricaturistas, fabricantes de muebles, fotógrafos, tejedoras y diseñadoras de bijouterie, entre otros. Por otro lado, invirtió el resto del capital en la importación de juguetes.
Cuchas a pedido

“No encontré cosas originales en el país. De Estados Unidos traje por ejemplo pelotas que registran las voces de los dueños grabadas”, cuenta la emprendedora. “Ofrecemos cuchas de madera a pedido, y así el cliente puede combinarla con la decoración de su casa. Lo mismo pasa con los pequeños sillones para perros, hacemos los tapizados en forma personalizada”, resalta.

“En lo que hace a ropa, tenemos una línea propia con diseños míos y una marca externa. De a poco vamos a ir incorporando más diseñadores, que ya se pusieron en contacto con la empresa”, agrega Giordano, que también vende bolsas de dormir, carpas, disfraces, bols pintados a mano, mantas y música.

El portal, además, brinda servicios de apoyo para los amantes de los perros, como un listado de refugios y otro con paseadores recomendados. El próximo paso de Giordano será ir a vender sus productos a las principales cadenas de hoteles que admiten mascotas.

“Hay firmas como el Alvear o el Four Seasons que permiten perros, y nosotros vamos acercarnos a ellos para mostrarles nuestro portafolio. Creo que podemos lograr una buena alianza”, concluyó.

Fuente | La Nación