Sin tela para cortar: se les complica el negocio a las textiles

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Fábricas de indumentaria rosarina
Las barreras a la importación de algunos insmos básicos para la confección de indumentarias (como la lycra y el algodón), ponen en jaque a la producción textil rosarina. Las marcas locales reconocen que los faltantes en el mercado les complica la fabricación e incluso dicen que ese es uno de los factores por los cuales la colección otoño-invierno llegará con un 30% de aumento. Sin embargo, también reconocen que de no haberse aplicado, el ritmo de ventas hubiese mermado.

Los precios en los artículos de la industria de la indumentaria aumentan un 30% con respecto al invierno pasado. “Una camisa el año pasado costaba alrededor de $230 y este invierno la vamos a ver a $290”, contó a punto biz Antonio Distefano, titular de la marca Oliver, y explicó que el desabastecimiento de materia prima y la inflación son dos de los factores que repercuten en el precio final de los artículos textiles.

“En nuestro caso el rubro afectado es el de las telas de camisería. Las importábamos de Brasil pero ahora no podemos porque la Secretaría de Comercio no firma las licencias para que pasen. El problema es que hoy en el país no hay posibilidad de reemplazarla. No han quedado fábricas de camisería”, contó el empresario.

Según los empresarios textiles consultados por punto biz, para la temporada que se inicia la indumentaria viene con un aumento del 30% debido fundamentalmente a la inflación y al encarecimiento de la mano de obra. En ese contexto, Carlos Kauffman, titular de Hardfield, pronosticó: “Este año se va a vender menos que el año pasado”, aunque aclaró que si no se hubiese puesto en marcha la política impuesta por el gobierno se estaría vendiendo aún en menores cantidades.

La fábrica de trajes de baño y ropa deportiva Vandalia, es la única que aparece blindada ante el escenario que afecta al sector. Es que desde hace 5 años tiene montada una planta de confección de telas, con lo cual se autoabastece de la materia prima. “Nosotros somos el único caso que no nos afecta el cierre de las importaciones sino que en algún punto nos favorece, ya que nos convertimos en proveedores de otras empresas textiles locales y de otros puntos del país”, contó Mauro Levi, uno de sus titulares.

La llegada de la temporada otoño – invierno, con precios más elevados que la de verano, suele sorprender a los consumidores que se paran frente a las vidrieras y se encuentran con un pulover a $400. Sin embargo, desde la rosarina Sólido prefieren ver el vaso medio lleno y no observan una merma en las ventas ante la llegada de cada temporada. Es que según su gerente, David Bargut ,“la política del gobierno nacional fomenta el consumo y todo está pensado para que la sociedad compre”.

La titular de la casa de uniformes “Atuendos” Luciana Scyzoryk habló con puntobiz y explicó que el cierre de las importaciones lleva a que algunos proveedores se aviven y cobren más caro.

Por otro lado, aclaró que esta política no repercutió en las ventas. “Este mes se vendió apenas un poco menos que el año pasado”, explicó y agregó que las fábricas en el país todavía no están preparadas para tanta producción textil.

Fuente: Punto Biz