Sólo el 1% de los líderes representa el tan buscado estilo de “verdadero coach”

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El dato es contundente: sólo el 1% de los líderes actuales representa el tan buscado estilo de “verdadero coach”, según una encuesta realizada entre 1.800 postulantes, referida al estilo de liderazgo aplicado y predominante en las empresas argentinas.

De acuerdo con el estudio, si bien el estilo de liderazgo de tipo autoritario basado en dar órdenes, asignar tareas y controlar aparece en las respuestas en un porcentaje elevado ya que arroja un 32%, es inferior en comparación frente al 58% que eligen un estilo de liderazgo más participativo: aquel que inspira entusiasmo, promueve y capacita a los integrantes de su equipo de manera natural (27%) y el que brinda herramientas para el trabajo y apoya el desarrollo profesional de todos los integrantes de su equipo (31 por ciento)

El sondeo –que se realizó mediante una encuesta entre postulantes que se presentaron a entrevistas laborales y a través de una encuesta online en su sitio web entre diciembre de 2007 y julio de este año- partió de la pregunta: “En sus distintas experiencias, ¿cuál de las siguientes afirmaciones describe mejor el estilo de liderazgo aplicado que caracteriza en general a las empresas/organizaciones?”

“Que el estilo de liderazgo menos reconocido por los encuestados sea el de un “verdadero coach” lleva a pensar que frente a los esfuerzos de tiempo y dinero invertido por las organizaciones y las compañías en desarrollar la competencia del liderazgo, el resultado logrado está bastante lejos de lo que seguramente ansían las áreas de Recursos Humanos, y los propios colaboradores”, aseguran desde Hucap, la consultora de Recursos Humanos que llevó adelante el sondeo.

En ese sentido, el director general de Hucap, Miguel Terlizzi, afirma que “lo que nos indican estos valores, es que existe una gran población-proporción de líderes que valoran y generan el espacio para que sus colaboradores a cargo participen con sus ideas y opiniones en lugar de cumplir órdenes. Pero no nos olvidemos que el liderazgo es más que contar con” fieles seguidores.”

Buenos seguidores
Un buen líder necesita de buenos seguidores para que ambos puedan ser exitosos, o al menos no “caer en el hoyo”. Sin embargo –de acuerdo con Hucap- no alcanza simplemente con buenos seguidores. El líder como tal, tiene la responsabilidad de conducir a su equipo hacia la obtención de resultados extraordinarios y para eso le pagan el sueldo.

Desde la consultora aseguran que “a los equipos de trabajo se les paga por lograr resultados, aunque en nuestra experiencia la mayoría de los líderes confunde resultados con el mero cumplir tareas.”

Las empresas que se desvelan por satisfacer o superar las expectativas de sus clientes, en general incurren en los mismos tipos de errores: se olvidan de la satisfacción de sus propios colaboradores, siendo el estilo de liderazgo que adopten y logren desarrollar, una de las claves de éxito fundamental para obtener más y mejores resultados.

En HuCap entienden que “existe acción de liderazgo cuando el líder consigue encender la llama sagrada de sus seguidores para lograr resultados extraordinarios”. En este sentido, Leonardo Wolk (autor de la obra sobre coaching “El Arte de soplar brasas”) habla de que el trabajo de un coach es como el de un soplador de brasas.

”Lo que más nos llamó la atención sobre el resultado del estudio es, por un lado, haber obtenido apenas un 1% de personas que identifican, en su propia experiencia, un estilo que logre encender esa “llama sagrada”, entendiendo… esa pasión, compromiso, ganas, deseos, entusiasmo de querer lograr o superar los objetivos y resultados que se esperan de la función, o mejor aún, la razón por la cual se les paga el sueldo”, destaca Terlizzi.

Según el especialista en Recursos Humanos, aquellas empresas y líderes que no sólo busquen obtener más y mejores resultados, sino que además deseen retener los escasos talentos por los que compiten (lo cual es unas de las principales preocupaciones de las áreas de recursos humanos en la actualidad) tienen un claro punto de apalancamiento, es decir, una zona del sistema donde con un mínimo esfuerzo pueden lograr resultados sorprendentes: que sus líderes se conviertan en “verdaderos y efectivos coach”.

Y agrega: “Este sería el resultado concreto y observable que determinaría si un programa de formación de liderazgo es o no exitoso.”

¿Quiénes fallan?
Para contestar a la pregunta ¿Fallan las empresas, los programas de formación o los líderes? A Terlizzi le vienen a la memoria “cientos de casos en que los fundamentos de los estudios que motivan una de las principales causas de la rotación laboral se deben a que las personas no adhieren a estilos de tipo autoritario de sus jefes”.

A su vez, el director general de Hucap resalta que “es evidente que los empleados en una innumerable cantidad de casos, al renunciar a sus puestos de trabajo no renuncian a las empresas sino que abandonan a sus jefes”.

En su opinión, “fallan las organizaciones, fallan los programas de enseñanza de liderazgo o coaching y fallan los lideres por no saber, querer o poder, lograr encender esa llama sagrada que todas las personas tenemos en nuestro interior. Algunos lo llaman, alma, pasión, otros compromiso, responabilidad, en fin… placer por el resultado logrado.”

Fuente | Infobae Profesional